jueves, 6 de noviembre de 2008

Humbertito...

A veces no terminaba de creerme que las aguas estaban tan calmas en Talleres. Desde que empezó la aventura de Diego con la selección, comenzó a circular el rumor de que Humbertito se iba a trabajar para el nuevo cuerpo técnico. Encima uno por la televisión se lo veía haciendo de chofer de Bilardo, pasando días en Buenos Aires de reunión en reunión... el rumor se hacía gigante. La posibilidad empezó a rondar seriamente por mi cabeza cuando en una nota en la voz del interior no fue capaz de asegurar que el año que viene sigue al frente de éste plantel... solo garantizó hasta diciembre.
En principio la noticia da bronca... no esta el horno para bollos, pero no quisiera que queden en el olvido algunos gestos que tuvo Humberto para con el pueblo albiazul.

Para comenzar vino a un Talleres en llamas, cuando siendo hijo del presidente de la AFA podría haberse quedado tranquilo en su casa o bien conseguir un trabajo más piola. Puso el pecho, y el orden necesario en la caótica semana previa a la segunda final con Racing de Córdoba en la cual la situación se le iba de las manos hasta al mismísimo Ahumada. Seguramente recuerdan que se sospechaba de que Borghello y Cuevas iban a jugar para atrás coimeados por un grupo mejicano opositor a nuestro..."dueño", en el mismo acto renuncia el técnico Comizzo , todo ésto previo a jugar un partido decisivo por la permanencia en la B Nacional.

Como si todo esto fuera poco se hizo cargo de la dirección técnica del plantel al comenzar la temporada. En su rol de director técnico debo reconocer que tengo muchos cuestionamientos acerca de su forma de parar al equipo y de manejarse con la prensa.

Es un tipo que no tuvo problemas cuando había que cumplir el rol de dirigente, ni cuando el grupo necesitaba un psicologo y bueno, como DT hizo lo que pudo.

Nadie lo obligó a hacer lo que hizo por Talleres, seguramente debe haber tenido muchas opciones para seguir su vida de una forma más tranquila y rentable... pero vino acá... y les guste o no, demuestra que algo de apego tiene por estos colores.

Estoy dejando de lado esa versión de que por tenerlo a él recibimos ayuda extra de los árbitros, ya que ésto es bastante cuestionable, pero el que se lo crea así, súmelo como un punto más a favor (o en contra...segun la moral de cada uno).

Lamento mucho si Humbertito nos tiene que dejar, pero solo tengo aplausos para él... de agradecimiento, nos deja en la mitad de la aventura, pero bien parados para seguir con esta heroica campaña en donde, quién te dice, por zafar del descenso...capaz que ascendamos.

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